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Ni bien llega,
Ramiro (9) entrega las tareas que hizo en casa a su orientador.
A cambio, recibe otro cuadernillo con ejercicios que deberá
realizar durante el tiempo que dura esa clase. El chico no está
en la escuela ni con una maestra particular; es alumno de Kumon,
un método de estudio matemático que desarrolla la
autonomía, la organización y la disciplina en los
estudiantes, para así potenciar sus habilidades al máximo.
Eso sí, "Kumon no reemplaza a la escuela tradicional,
sino que la complementa", aclara Claudia Quadri, orientadora
de la unidad Kumon de Turdera.
El método
-que surgió en Japón en 1954-, nació como una
forma de educación en el hogar de manos de Toru Kumon, quien
lo creó para que su hijo aprendiera sin depender de las enseñanzas
de un tercero. "Tuvo tanto éxito que se extendió,
año tras año, hasta traspasar las fronteras",
cuenta Quadri, que es profesora de matemática y orientadora
Kumon desde hace un año.
Cuando un estudiante llega por primera vez a una unidad se le hace
un test de diagnóstico para ver en qué nivel Kumon
debe comenzar (en total son 20) y cada alumno va avanzando según
su propio ritmo, de ahí que los ejercicios no sean iguales
para todos, sino que cada uno tiene su propia guía de tareas.
El material didáctico está ideado para que el alumno
resuelva los ejercicios de manera independiente; sólo hace
falta leer y seguir los ejemplos y las instrucciones del programa.
De este modo, va avanzando sólo cuando los contenidos previos
están absolutamente dominados. Por ejemplo: para llegar a
la división, primero debe de haber dominado a la perfección
la suma, la resta y la multiplicación. "Esto muchas
veces no suele pasar en el colegio porque la docente tiene que seguir
con su programa y no puede detenerse en los problemas de aprendizaje
de un solo chico", señala la orientadora de Turdera,
quien descubrió el método primero como alumna.
A lo largo de los estudios, el alumno incrementa su capacidad de
cálculo y de lectura, al tiempo que estudia contenidos que
aún no vio en la escuela. De esta forma, un alumno que está
en tercer grado puede estudiar contenidos de quinto, como el caso
de Ramiro, que es alumno del colegio Mariano Moreno, de Longchamps.
"El estudiante se crea un sentimiento de confianza y optimismo,
que se convierte en la fuerza motriz para buscar nuevos retos",
ejemplifica Quadri.
En la actualidad, 3,9 millones de alumnos, en 43 países,
están adheridos al programa de estudio Kumon, que llegó
a Argentina en 1998 y en América del Sur tiene su sede central
en Brasil. Es un sistema que funciona como una franquicia, con unidades
de negocios en distintas localidades y provincias.
Kumon no sirve solamente para alumnos que ya saben leer y escribir.
Es también una herramienta eficaz para chicos de preescolar,
que aprenden, a través del método Kumon de matemáticas,
a desarrollar habilidades de cálculo aliadas a estímulos
visuales. Es decir, aprenden a contar relacionando las cantidades
de objetos con conceptos numerales.
Los estudiantes que acuden a Kumon mayormente no pueden seguir el
ritmo de sus clases en el colegio, no asimilan bien los contenidos
que les enseñan o no tienen dominio de algunos temas básicos.
Casi siempre son alumnos muy distraídos. Y resulta también
un método eficaz para chicos o adultos con problemas de memoria,
dificultades en el habla o de integración en la escuela.
"Por lo general, los padres traen a sus hijos cuando ya agotaron
las instancias de un maestro particular", explica Quadri, quien
actualmente cuenta con 45 chicos en su unidad.
Durante el año el alumno recibe medallas y premios, como
una forma de premiar su avance e incentivarlo aún más.
"Enseguida se ven cambios en los alumnos y al principio aparecen
los resultados: mejoran las notas en la escuela y adquieren confianza
y motivación porque ven que están avanzando",
comenta Quadri. "La mayoría de los padres traen a sus
hijos semanas antes de rendir un final, pero eso no es lo recomendable",
explica la orientadora. Y sigue: "En Kumon el trabajo es progresivo
y no hay un período de finalización del método,
sino que el alumno puede seguir avanzando infinitamente".
En síntesis, Kumon busca el potencial de cada chico y desarrolla
también su carácter. Le sirve para aprender a planificar
y logra una capacidad de estudio que no sólo puede aplicar
a las matemáticas, sino también en otras disciplinas
y hasta en la vida misma.
¿Qué
es Kumon?
Es un método de enseñanza individualizada, cuyo objetivo
es que los alumnos se tornen autodidactas, sean capaces de estudiar
por sí mismos. Al ser un método individualizado, se
respetan los tiempos de cada chico. Es un sistema que puede aplicarse
tanto a niños como a adultos, por lo tanto no hay límites
de edad para su ingreso.
¿Qué
resultados se obtienen?
Concentración y razonamiento lógico.
Facilidad y rapidez para resolver los ejercicios propuestos.
Desarrollo de hábitos de estudio.
Desarrollo del hábito de la lectura y la interpretación
de textos.ø
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