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Fideos, arroz,
papa. Escasas frutas y verduras, y brillan por su ausencia las legumbres
y el pescado. Así son los platos que día a día
comen muchos chicos en los comedores de su escuela. Los expertos
aseguran que es una alimentación desequilibrada en la que
sobran calorías y faltan nutrientes esenciales como calcio,
hierro y vitaminas.
Los nutricionistas
consultados coinciden en que muchos menúes escolares no hacen
más que incrementar los preocupantes índices de sobrepeso
y obesidad infantil, un trastorno que ya es epidemia en el mundo.
En el país se estima que tres de cada diez alumnos de la
primaria tienen sobrepeso. Así, la diabetes y las enfermedades
cardiovasculares serán los mayores peligros de estos chicos.
Un relevamiento
del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI) en
colegios públicos y privados del GBA constató que
los platos que sirven en los comedores tienen muchos cereales (fideos,
arroz, polenta) y grasas saturadas (piel de pollo, grasa vacuna,
manteca, crema de leche, quesos).
El año
pasado, el CESNI comenzó a estudiar el estado nutricional
de 700 alumnos de ambos sexos, que tienen entre 10 y 12 años,
que almuerzan en las escuelas. El trabajo -financiado por la Fundación
Bunge y Born- detectó la prevalencia de obesidad infantil:
el 20% de los chicos tiene sobrepeso y el 5% es obeso.
"Son comidas
monótonas: les falta variedad de hortalizas, frutas, carne
(vacuna, pollo, cerdo, pescado) y legumbres (lentejas, porotos,
garbanzos). Los postres (alfajores, helados de crema) son otro gran
problema: tienen mucha azúcar y grasas saturadas. Y casi
no hay frutas", explica el nutricionista y director del CESNI,
Sergio Britos.
"Cuando
al consultorio llegan chicos con sobrepeso u obesidad que almuerzan
en la escuela le pido al colegio el detalle del menú. Suenan
atractivos, pero los chicos dicen que sólo comen fideos,
arroz y pizza", comenta Miriam Tonietti, pediatra especializada
en nutrición del Hospital Gutiérrez. "A muchos
padres sólo les importa que los chicos coman, cualquier cosa,
pero que coman", agrega.
La carrera de
Licenciatura en Nutrición de la Universidad Maimónides
también trabaja en un proyecto para modificar hábitos
alimentarios en escuelas -públicas y privadas de Capital
y GBA-, con el objetivo de prevenir factores de riesgo y enfermedades
crónicas. Marcela Leal, directora de la carrera, señala:
"Aconsejamos frutas como postre; agua o soda en lugar de gaseosas
y jugos; hornear en vez de fritar".
También
con la idea de modificar estas conductas, el CESNI publicó
la guía "Enseñar a comer" destinada a docentes
y encargados de los comedores.ø
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