Leer en tiempos de internet
Por Marcela Sisto, Coordinadora pedagógica de programas de Fundación Leer

 

No podemos negar que con el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación estamos ante una transformación. Así como en otro momento de la historia la tradición oral se encontró con el papel y los manuscritos con la imprenta, nosotros estamos frente a un nuevo cambio tecnológico. La incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación a nuestras vidas forma parte de los desafíos que como educadores del siglo XXI nos toca afrontar.

 

Seguramente muchos de ustedes coincidirán conmigo: elegir un buen libro y poder disfrutarlo no tiene comparación. Es una actividad única e irrepetible. Hay libros que nos cambian la vida, haciendo que ya nunca volvamos a ser los mismos. Leer nos transforma a través de historias que nos dejan espiar mundos nuevos, nos transportan a otros espacios y nos invitan a saborear cada palabra en busca de desafíos a nuestra razón, sentimientos que no habíamos experimentado o paisajes que nos hacen viajar por lugares que creíamos no poder llegar a conocer.

El libro como objeto no puede ni debe ser reemplazado por la pantalla, así como la pantalla no puede ser reemplazada por el libro. El libro sigue siendo clave, es un objeto indispensable para la alfabetización temprana e inicial. Es el medio de lectura y transmisión de la cultura que se ha forjado un lugar fundamental desde el momento de su creación y acompaña la historia de la humanidad desde ese entonces. Es un objeto que podemos llevar a todas partes y leer en cualquier lado, dejar y retomar su lectura en un “abrir y cerrar de hojas” y disfrutar una y otra vez. El cuento a la hora de dormir es irremplazable. Hojear, mirar, leer un libro es realmente diferente a estar sentado frente a la pantalla.

El contacto directo con los libros nos permite desarrollar no solo habilidades de lectura sino también beneficia el desarrollo motriz, la imaginación, la creatividad, aspectos esenciales en relación a la atención, al lenguaje, a la comunicación... El contacto con el libro es imprescindible para los niños y forma parte del mundo lúdico que los rodea. Además permite un encuentro de afecto con el otro. Compartir una lectura es una experiencia inolvidable.

Convertirse en lector no es un acto instantáneo, es un largo camino. Es un proceso que nos lleva a integrarnos a lo leído, a establecer relaciones con lo que ya conocemos, a repasar los términos nuevos, a efectuar recapitulaciones y síntesis frecuentes, a subrayar, a hacer notas marginales.

La computadora nos brinda la posibilidad de leer de una forma diferente a la que ofrece el libro. Se trata de lecturas por lo general más cortas, nuevos formatos de texto, nuevas maneras de interactuar con el contenido, nuevas propuestas, diferentes formas de acceder a la información. Internet ofrece un amplio y atractivo mundo para un lector, es una herramienta de comunicación y brinda la posibilidad de escribir y de ser leído, de escribir textos propios y rescribir las ideas de otros, estimula la lectura y la escritura en un formato que no es el clásico, ya que la lectura plana permite leer simultáneamente, incorpora el hipertexto, la posibilidad de navegar por la red... Antes para conseguir un libro o acceder a una información, había que recorrer más de una librería y muchas bibliotecas. Hoy con un solo clic, tenemos a nuestra disposición un mar de información. Internet brinda oportunidades para buscar información, como medio de comunicación instantáneo.

No es lo mismo leer una obra literaria en Internet que leerla en papel a través del tradicional formato del libro, que nunca podrá ser reemplazado por un ordenador.

El desafío es en realidad doble. Los niños deben aprender a leer y escribir de manera tradicional pero además deben aprender a interactuar con los diferentes formatos digitales. Para lograrlo de manera efectiva es necesario que puedan comprender la realidad, formar criterios propios y tomar decisiones, resolver problemas y encontrar soluciones, diferenciar entre datos reales y los aportes de escritores, periodistas, programadores de páginas web o las opiniones de otros que han accedido a la misma información, identificar valores y analizar comportamientos, valorar la cultura propia y ajena, integrar el saber escolar a los saberes cotidianos, adquirir estrategias para la vida.

Pero lo más importante es que no podemos olvidar que es imprescindible el desarrollo y dominio de las competencias lingüísticas: hablar, escuchar, leer y escribir. Es decir, el desarrollo del proceso de comprensión que capacita para la interpretación, el análisis, la síntesis, la relación, la aplicación, la inferencia y la formación de un pensamiento crítico que permita poder leer un libro pero además poder navegar en el mar de información de la web.

Las dos formas de leer, con un libro en la mano o con nuestros ojos sobre la pantalla, se complementan y se diferencian. Nunca podrán ser reemplazadas una por otra. La lectura en una cómoda reposera frente al mar jamás será comparable como el secreto encanto de chatear.ø

Acerca de la Fundación Leer
Fundación Leer (www.leer.org.ar) nació en 1997 con el objeto de contribuir, desde el sector privado, a la formación del hábito lector, aspecto fundamental del proceso educativo y factor indispensable para la inserción activa en la sociedad. Para lograr su objetivo, Fundación Leer firmó un acuerdo de licencia con Reading Is Fundamental, Inc. (RIF) de los Estados Unidos. De esta manera, logró operar sus programas en nuestro país. Argentina es el segundo país del mundo, y el primero entre los de habla hispana, en obtener una licencia de RIF. También se ha integrado a la Asociación Internacional Paso a Paso. Hoy implementa asimismo programas de desarrollo propio y en alianza con otras instituciones. Fundación Leer desarrolla sus programas a nivel nacional, reteniendo una mirada local. El trabajo busca fortalecer a las instituciones y a las redes comunitarias conformadas para que puedan diseñar y desarrollar proyectos alfabetizadores dirigidos a niños y jóvenes. Para ello, Fundación Leer brinda capacitación en estrategias innovadoras, asistencia técnica, materiales y libros nuevos para enriquecer los ambientes alfabetizadores. Los Programas de Fundación Leer se implementan en escuelas, públicas y privadas, escuelas rurales, bibliotecas, hospitales, centros comunitarios, comedores, centros para niños con discapacidades, correccionales e instituciones recreativas.ø

 

Esta nota aún no registra comentarios