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Federico
había iniciado su escolaridad en una escuela común
que mantenía un proyecto de integración con otra especial,
pero la escuela cerró por falta de matrícula y así
los padres comenzaron la búsqueda de nuevo colegio. "No
hay cupos", "ya hemos completado los lugares destinados
a chicos con necesidades educativas especiales" o bien "nos
gustaría recibir a su hijo pero no sabemos si esta escuela
le servirá". Esas fueron las respuestas más escuchadas.
El
universo de chicos con necesidades educativas especiales comprende
a quienes necesitan un apoyo extra para su trayecto escolar. Por
ejemplo, los que padecen discapacidades motoras, mentales, auditivas,
intelectuales y trastornos severos, como los déficit de atención,
conducta y aprendizaje. Todos ellos necesitan en el aula un acompañamiento
extra, más allá del maestro de grado.
Lo
cierto es que muchas veces descubrimos que el colegio no está
preparado para asumir un proyecto con estas características.
Estar preparado, ¿qué significa?. Los padres con niños
con necesidades educativas especiales no estaban preparados para
recibirlo, la sociedad parece que tampoco, ¿la escuela?...
¿y los maestros?...
No
hay que desesperar y hay que salir a buscar un colegio con vocación
de incluir a todos. Existen colegios que entienden que es la escuela
la que debe adaptarse a las necesidades del alumno y no el alumno
a las necesidades de la escuela, entendiendo al aprendizaje como
una construcción social donde cada individuo desde su lugar
realiza aportes y se enriquece en el intercambio con el otro. Esta
experiencia da lugar al reconocimiento del otro como alguien distinto,
ni mejor ni peor, simplemente distinto.
Néstor
Carasa, Inspector de Educación Especial del Distrito de La
Matanza, en su informe sobre Integración Escolar, responde
a la pregunta:
¿Quién se
beneficia con este tipo de proyectos?
El alumno con
necesidades educativas especiales porque construye su aprendizaje
con pares con mayores posibilidades, lo cual le permite un mejor
desarrollo de las propias. Porque aprende que, a pesar de sus dificultades,
es aceptado en un espacio común donde irá reconociendo
y aceptando sus posibilidades y limitaciones.
La escuela común
y sus integrantes, docentes y alumnos, porque aprenden a comprender,
aceptar, conocer, compartir y vivir con las 'diferencias'. Porque
estos aprendizajes son la esencia misma de una sociedad abierta
y democrática.
La escuela especial
porque abre sus puertas y sale a otras instituciones. Porque cuestiona
y pone en crisis sus parámetros de 'normalidad' y se enriquece
con otros aportes.
La Comunidad
Educativa, que como pequeño todo social, aprende a reconocer
y conocer las distintas partes que lo integran, pudiendo así
comenzar a hacerse responsable de las personas diferentes que forman
parte de ella.
Hace
pocos días la Fundación Par, dedicada a promover la
igualdad de oportunidades y prevenir la discriminación, publicó
una encuesta 'Educar en la diversidad' la cual revela el consenso
para avanzar hacia una educación inclusiva. Algunos resultados
significativos:
El
92% de los docentes y el 82% de los padres de alumnos perciben que
la escuela no está hoy preparada para ofrecer una educación
inclusiva. Dentro de los principales obstáculos, afirman
los padres, son la capacitación de los maestros (70%) y la
infraestructura (13%), por encima de los prejuicios e impedimentos
culturales (8%).
Sólo
dos de cada 10 docentes (23%) consideran abierta la actitud de los
padres hacia la integración de chicos con discapacidades,
en tanto que el 55% opina que los padres son temerosos de una educación
inclusiva o se resisten a ella.
Pero
no todo es negativo. La mayoría de los padres (65%) y docentes
(53%), en especial quienes tienen más experiencia en el aula,
creen que es posible llevar a la práctica una educación
inclusiva en el mediano plazo. A medida que aumenta la frecuencia
e intensidad de experiencias que llevan a los alumnos a compartir
espacios con otros chicos con necesidades educativas especiales,
crece la opinión favorable a la integración.ø
El
tema continúa en la agenda
El tema continuará en la agenda el próximo 15 de noviembre,
cuando se realice la conferencia "Una escuela para todos"
con la presencia como panelistas de la experta chilena y asesora
de la Unesco Cynthia Duk y de Narodowski. La charla está
dirigida a todos los miembros de la comunidad educativa (padres,
docentes, directores, etc) y es totalmente gratuita con cupos limitados.
Se realizará en Fundación Osde a las 18 hs (Leandro
N. Alem 1067- 2do subsuelo). Para inscribirse entrar en www.educared.org.ar/espaciodeformacion
Informes al (011) 4772-8892 interno145.ø
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