Niños Activos
Por Lilian María Ortega. PSICOTERAPEUTA
Fuente: www.educarbien.es

¿Tu hijo parece un torbellino?
¿No lográs que se quede quieto durante media hora?

Muchas madres piensan que su hijo es hiperactivo, pero no lo es. Sólo tiene un problema: más energía y vitalidad que su madre y menos ocupaciones.

¿Cómo podemos encausar y aprovechar la energía de nuestros hijos sin eliminarla?.

 

 

Muchos de nosotros hemos temido en algún momento que nuestros hijos pequeños sean hiperactivos. Generalmente es sólo nuestra impresión. Se levantan antes de las ocho de la mañana con ganas de jugar, gritan, se pelean, juegan a la pelota, saltan y trepan por los sofás, molestan al gato, piden de comer… y, a pesar de toda esta actividad, a las diez de la noche se niegan a ir a la cama… Los niños sanos son agotadores. Un chico saludable, bien alimentado y sin problemas emocionales juega. Y juega mucho. Para evitar que su energía acabe con la nuestra debemos tener en cuenta:

- Coordinar los horarios
Muchas de nuestras dificultades tienen que ver con el hecho de que nuestros horarios y necesidades no coinciden con las demandas de los niños. Para llegar a un acuerdo saludable para todos, debemos coordinar nuestros horarios entre padres, abuelos, guardería o jardín infantil o colegio. Con niños de 2 a 5 años, el intentar trabajar o hacer otras cosas mientras cuidamos de ellos es casi imposible. Con los mayores, de 6 a 12 años, el peligro es que se instalen frente a la televisión, lo que les conducirá a problemas de salud debidos al sedentarismo.
Hay que tratar de evitar apelar a la televisión, las consolas y los juegos de PC para darte tiempo. Cuando fomentamos en exceso estas actividades y se vuelven intensivas, los niños se convierten en personas sedentarias, sin energía, casi deprimidos. Tanto han cambiado nuestros hábitos y los de nuestros hijos que a causa del sedentarismo y la dieta, se ha incrementado significativamente la obesidad infantil. Los niños en la etapa de crecimiento necesitan al menos una hora de ejercicio todos los días.

- Aprender a pedir ayuda
Una idea que da muy buen resultado es formar un grupo de padres de dos o tres buenos amigos de tu hijo (del parque, el jardín o del colegio) y rotar las tardes en diferentes casas, asumiendo por turnos el cuidado e los chicos.
- Guardar los juguetes que hacen todo por ellos
Hace apenas unos años, los pequeños corrían y saltaban por toda la casa con el palo de la escoba como su caballito preferido; ahora juegan a ir de pasajeros en un coche con batería propia, que se mueve como uno de verdad.
Manuela y Agustín, de dos y tres años respectivamente, tienen una pizarra eléctrica espectacular. Sin embargo, no saben cómo funcionan los botones para borrar y no entienden por qué el lápiz es de un solo color. Cuando desean pintar, dan vuelta el aparato y, sobre el plástico de la máquina, hacen hermosos dibujos con sus ceras de colores.

- Incentivar a un deporte que le guste
Canalizarás su energía y, mientras practica su actividad deportiva, tendrás tiempo para hacer lo que necesites. Cualquier actividad es adecuada para un niño sano, pero debemos tener en cuenta los rasgos de su personalidad: hay chicos que se mueven mejor en deportes de equipo, otros prefieren actividades menos competitivas, algunos niños llevan bien los juegos de impacto y otros son más dóciles, algunos prefieren actividades solitarias o las que requieren habilidades específicas que ellos poseen. Antes de elegir con tu hijo su deporte, hay que explorar muchas posibilidades. Es muy importante que lo apoyes y seas perseverante. Si tu hijo rehúsa realizar todas las actividades propuestas, sería conveniente que revisaras por qué lo hace ya que en general, los niños adoran el movimiento. Observa cómo van sus relaciones con los chicos del grupo, comproba si está enganchado a la consola, si tiene suficiente tiempo libre y si el deporte que han elegido es el adecuado.

- Respetar su tiempo libre
El juego espontáneo es fundamental para el desarrollo motriz, social, intelectual y afectivo de los niños.

- Establecer rutinas energizantes todas las mañanas
Algo así como unos minutos de tormenta motora que permita al niño activar y canalizar la energía con la que amanece. Mientras se viste, por ejemplo, pueden jugar unos minutos a la batalla del calentamiento o cualquier otra ronda musical que incluya movimiento, guerra de almohadas o las cosquillas. Esto es posible si lo levantas con tiempo suficiente, sin ponerte tenso por tener que salir al trabajo o a llevarlo a la guardaría o al colegio.
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28 DE SEPTIEMBRE DE 2007
ALEJANDRA - 30 AÑOS
ACTIVIDAD: DOCENTE NIVEL INICIAL Y EGB

SU COMENTARIO:
Como maestra y mamá conozco muchos casos de niños con este notorio exceso de energía. Hace un año ví el programa llamado "Armonizate" conducido por el Sensei Claudio Márquez (que se trasmite de lunes a viernes a las 10:30 A.M.)y amplié mi comprensión a cerca de este tema. Tomé los niveles de Reiki Usui y los utilizo para ayudar a otros padres(que ya no saben qué hacer), para mis alumnos y también para mi propio bienestar emocional. Desde ya se los recomiendo!!!