Protege sus dientes con flúor
Fuente: www.guiainfantil.com

Aparte de la limpieza de los dientes, el flúor es una de las mejores maneras para ayudar a prevenir el deterioro y el desgaste de los dientes, por tener agentes antibacterianos.

 

 

El flúor es un mineral nutritivo que sirve para mejorar la calidad del esmalte dental, consiguiendo que los dientes sean más resistentes a las caries.
El flúor o fluoruro es un elemento natural que está presente, en muy pequeñas cantidades, en alimentos como el pescado azul, en algunas verduras como la col y las espinacas, en el trigo, arroz, en frutas como las uvas, en el té, etc., y que cumple funciones tan importantes como el fortalecimiento de los dientes y de los huesos.

Cómo dar flúor a los niños
El flúor se puede ingerir a través de dentífricos, comprimidos o de soluciones de flúor.
Los comprimidos de flúor también son muy consumidos, principalmente por los niños más pequeños, que todavía no mastican. Se trata de un compuesto único de flúor que a veces incluye vitaminas. Los niños también usan flúor a través del dentífrico, y de enjuagues que contienen flúor. Pero los enjuagues de flúor, que pueden ser de uso diario o semanal, no deben ser usados antes de los 6 años de edad por el peligro de ingestión.
Las cantidades diarias recomendadas de flúor no deben superar los 3 mg/día. Como la mayoría de los casos, los excesos no son beneficiosos y se podría sufrir una fluorosis, que provoca dientes amarillos, más oscuros o con manchas.
Consulta siempre con el pediatra y/o dentista de tu hijo.

Consejos para proteger los dientes
El desarrollo dental empieza en el primer mes de embarazo, por lo que es muy importante que la futura mamá incluya en su dieta las cantidades necesarias de flúor, aparte de otras vitaminas y minerales. Para que los dientes de tu hijo estén bien fluorados, es recomendable que sigas algunos consejos:

Elije un dentífrico con flúor y enseña a tu hijo a cepillar los dientes por lo menos 3 veces al día.

Después de por lo menos un cepillado, enjuague la boca de tu hijo (a partir de los 6 años) con líquidos que contengan flúor.

No administres medicamentos con flúor sin una prescripción médica.

Lleva a tu hijo al dentista por lo menos dos veces al año.

Vigila que tu hijo cepille sus dientes después del consumo de caramelos u otros alimentos que tengan un alto contenido de azúcar.

No te olvides de que la prevención puede ahorrar muchos dolores de cabeza a tu hijo.
ø

 

Esta nota aún no registra comentarios