Elegir colegio
Por Paula Cabrera - Directora Editorial de www.buscandocolegio.com.ar

Millones de padres se enfrentan a la gran responsabilidad que supone elegir el colegio de sus hijos. La elección no es fácil y hay que tener en cuenta muchos factores para el bienestar de los niños en la que será durante muchos años su segunda casa.

Son muchas las preguntas que se hacen los padres: ¿A qué colegio llevo a mi hijo? ¿Público o Privado? ¿Será lo suficientemente bueno? ¿Es chiquito para doble escolaridad? ¿Bilingüe desde el jardín?
Los criterios de elección son variados: la calidad y prestigio, la ubicación, el nivel académico -esto repercutirá en la futura carrera del niño-, la enseñanza de asignaturas clave hoy en día -idiomas e informática-, las actividades deportivas y los valores humanos.

 

La educación de gestión privada
Si bien Argentina siempre fue un país con una fuerte tradición de educación pública en todos los niveles de enseñanza, en los últimos años el sector privado ha crecido muchísimo y la clase media elige enviar a sus hijos a una escuela arancelada.
En Capital y provincia de Buenos Aires se registra el mismo comportamiento en las instituciones privadas: aumenta la matrícula y el número de establecimientos y se reducen las bajas.
* En Capital Federal este año se agregarán a los 1100 colegios de gestión privada de la ciudad de los niveles inicial, primario y medio, nueve establecimientos nuevos. En 2006, fueron siete los colegios incorporados.
Por otra parte, los que cierran sus puertas, en cambio, son muy pocos en relación con el total: para el próximo año se calcula la baja de dos colegios.
* En provincia de Buenos Aires, entre 2005 y 2006, la matrícula creció un 4 por ciento: de 1.325.714 a 1.390.671 alumnos. Los institutos de los niveles inicial, EGB y polimodal que abrieron sus puertas por primera vez en 2006 fueron 742, en tanto habían sido 87 en 2005. La particularidad en territorio bonaerense fue la creación del nivel de escuela secundaria básica (ESB), que aportó 692 nuevos colegios.
* Según datos de la Dirección General de Educación de Gestión Privada del gobierno porteño (DIGEP).

Causas del crecimiento del colegio privado
Este crecimiento viene en aumento desde la década del '90 basado en la búsqueda de ofrecer a nuestros hijos la mayor cantidad de herramientas posibles a la hora de su futura salida laboral.
Si bien la crisis económica del 2001 obligó a algunas familias de clase media a volver a la escuela pública por no poder afrontar el costo de las cuotas de las instituciones privadas; muchas otras hicieron grandes esfuerzos por mantenerla, ajustando otros ítems del presupuesto familiar, reconociendo que la calidad educativa es prioritaria.
Es que las sucesivas crisis afectaron la economía general de nuestro país y la escuela pública actualmente atiende un alumnado con grandes carencias en las necesidades más básicas de un niño. El problema es netamente social.
En muchos casos los docentes que trabajan en la gestión privada mantienen paralelamente trabajos en la gestión pública, por lo tanto, no estamos hablando exclusivamente de calidad educativa. El mayor temor de los padres es que sus hijos convivan con realidades totalmente diferentes y que no reciban el estímulo necesario ya que el equipo docente está ocupado en atender situaciones más complejas.
De todos modos, en el proceso de búsqueda de colegio, se pueden encontrar escuelas públicas (pocas, pero las hay) que han seguido su camino de excelencia educativa. Muchas han incorporado la doble escolaridad y los proyectos bilingües.

Nivel académico y actividades complementarias
Junto al nivel académico hay que analizar las actividades complementarias. Éstas tienen como principal finalidad ampliar la formación cultural de los alumnos y ofrecerles diversas alternativas de ocio.
La oferta actual presenta un abanico interesante de actividades extra escolares como, ajedrez, teatro, danza, un tercer idioma, distintas actividades deportivas, etc.
Pero no se debe abusar de ellas. Algo que tienen claro los expertos es que el colegio tiene que ser un centro de formación para los niños y no un lugar para mantenerlos ocupados hasta que los padres que trabajan lleguen a buscarlos. No conviene saturar a los niños, porque desciende su rendimiento académico.

La edad de la escolaridad
Muchos padres se sienten culpables por 'abandonar' a sus bebés en las guarderías, sobre todo si tenemos en cuenta que la mayoría de ellos no pisaron el colegio hasta el comienzo de primer grado o pre-escolar.
Sin embargo, los niños desarrollan mejor sus procesos de sociabilización dentro de un ámbito escolar. Les brinda la posibilidad de relacionarse con otros niños, socializar con ellos y aprender.
La mayoría de los expertos considera que una edad muy apropiada para comenzar la escuela es a los tres años.

El colegio bilingüe
La oferta de la educación bilingüe también ha crecido notablemente en los últimos años. Actualmente los colegios inician a nuestros hijos en la enseñanza de un segundo idioma desde muy pequeños a través de metodologías aplicadas para cada edad y diferentes actividades.
Profesionales de las universidades de Harvard, Columbia y Washington, aconsejan comenzar a aprender una segunda lengua a los tres años. La recomendación se basa en la importancia del proceso de aprendizaje de un idioma más para el conjunto del desarrollo psíquico del niño.
Por otra parte, está más que comprobado que una persona que ha estudiado un idioma extranjero en el colegio desde los 6 hasta los 18 años es capaz de desenvolverse en esa lengua, especialmente en la expresión oral.
Por ello, los padres valoran el colegio bilingüe y consultan a sus directivos si la institución organiza actividades en el extranjero -muchas veces a través de intercambios culturales- para reforzar el idioma y perfeccionar lo aprendido.

Filosofía y ambiente escolar
La escuela además de transmitir conocimientos, también tiene la función de formar a nuestros hijos complementando la educación que reciben de sus padres. Conocer el entorno en el que se van a educar es tan importante como informarse sobre la formación académica.
Los expertos evalúan que actualmente los padres están haciendo especial hincapié en la formación en valores, como así también en un desarrollo de todas las áreas de conocimiento en la etapa de educación básica.

Sin miedo a preguntar
Lo fundamental para valorar estos criterios es visitar las escuelas. Los padres tienen que sacar tiempo para ello, y cuanto antes se ocupen del tema mejor.
De esta forma pueden conocer las aulas, los maestros, las instalaciones y realizar con los directivos todas las consultas necesarias. Esta visita les dará una idea de cómo serán educados sus hijos y qué valores se les inculcarán.
Es recomendable que los dos padres, si es posible, concurran a las entrevistas porque permite ampliar los puntos de vista.


Nuestros hijos
El análisis es bastante complejo antes de la toma de la decisión final.
Con esto en mente y frente a la amplia y variada oferta educativa actual, es importante tener presente las características de nuestro hijo y sus preferencias.
Combinar las necesidades de nuestro hijo y por otro lado, los valores, las expectativas y las posibilidades de la familia, nos harán llegar al resultado final.ø

 

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