|
Los
VALORES EXPRESAN la idea general de una VIRTUD. Por ejemplo, valores
son Honestidad, Responsabilidad, Compromiso, Respeto, etc. Las virtudes
son personales: soy honesto, soy responsable, soy comprometido,
soy respetuoso y respetable. Los valores se declaman, las virtudes
se viven.
En nuestra existencia debemos tratar de encarnar esas virtudes,
para que nuestros hijos puedan, a través del ejemplo, ser
VIRTUOSOS. No podemos declamar la honestidad y el respeto delante
de ellos si luego nos ven dar una dádiva para
una cerveza, cuando nos paran por haber cometido una infracción
o hablar mal y criticar a maestros, profesores, autoridades, políticos,
vecinos, amigos y luego pretender que nuestros hijos los respeten.
Desvalorizar a un compañero con palabras como traga,
o como se denomine hoy a un buen alumno, a los abanderados, si es
que se sigue con esa distinción o se considera discriminatoria,
si nos ven hacer mal nuestro trabajo, criticar a la empresa que
nos ocupa o simplemente no hacer lo que debemos en el hogar, se
llame comida, reparaciones, etc.
En toda familia hay roles indelegables: el padre debe cumplir su
función y no ser un amiguito más, que compite con
el hijo jugando al fútbol o al rugby y en quien encauza vaya
a saber qué frustraciones adolescentes y la madre debe ser
una persona que aunque demuestre una inocultable juventud, no debe
vestirse y actuar como su hija, utilizando el mismo léxico,
buscando que le digan que parece su hermanita menor.
Esto trae aparejado el problema de la confusión, en donde
los hijos no encuentran esas figuras referentes que les darán
seguridad y confianza. Compañeros siempre, amigos no. ¿Por
qué digo esto? Porque compañerismo implica ideales
comunes, la amistad igualdad, y no es cierto que los hijos puedan
estar en un plano de igualdad con los padres.
La familia no es una institución democrática, es jerárquica,
porque si no lo fuera sería anárquica.
En muchos casos nosotros los padres, por inseguridad o supuesta
concesión graciosa, les pasamos decisiones a los hijos que
no pueden resolver sino con actos de absoluta inmadurez por una
falta de formación, de información y de proporción,
que les produce un estrés que determinará conductas
violentas, crisis afectivas, fracaso escolar, drogas, embarazos
adolescentes, etc.
A un niño de dos años no se le puede preguntar si
prefiere leche chocolatada o yogurt, se le debe dar aquello que
lo alimente y no provocarle el estrés de una elección
que no puede evaluar y que determinará malos hábitos
alimentarios y conductas que no lo educarán. Que sirvan estos
ejemplos tan elementales para todas las decisiones de ahí
en más que les planteemos a nuestros hijos.
Si hay una coherencia de vida, entre lo que declamamos y lo que
encarnamos, nuestros hijos no recibirán un doble mensaje
y les daremos las herramientas para desarrollar un espíritu
crítico positivo, que les permitirá discernir y elegir
con la debida capacidad y de acuerdo a la madurez de cada edad amistades,
diversiones, ámbitos, entornos.
Por último me parece muy importante iniciar a nuestros hijos,
desde el día que nacen, en una vida espiritual, Démosles
desde el principio esa noción de trascendencia que todas
las religiones tienen como fin último, enseñémosles
a rezar, a que existe en esa escala jerárquica de la familia,
alguien por sobre todos nosotros, omnipotente, omnisciente, pero
fundamentalmente lleno de amor y ellos al ver el amor humano de
su familia, lo van a comprender, creer y vivir. Es fundamental que
nos vean rezar a nosotros. No hay nada como el ejemplo.ø
Acerca
de la Fundación Proyecto Padres
La Fundación Proyecto Padres surgió en 2002, con la
idea de reconstruir una sociedad que no solo atravesaba una profunda
crisis económica, sino también de valores.
Para llevarlo a cabo se centró en uno de sus pilares fundamentales:
los padres y su reponsabilidad en la generación de un mejor
futuro para sus hijos.
Son muchas las situaciones que hoy nos preocupan a los padres. La
realidad exige un compromiso: tratar de proponer alternativas entre
todos.
A través de la unidad de criterios en común, de la
difusión de valores, de la transmisión de mensajes
positivos, la Fundación quiere renovar la misión que
tenemos todos los padres: ser los primeros responsables de la educación
de nuestros hijos.
La
Fundación Proyecto Padres, propone brindar un lugar de encuentro
y un espacio a través de un conjunto de herramientas y soluciones,
desde un enfoque integral y abarcativo. Dando forma y lugar a una
necesidad de los padres: construir su propio "Proyecto de Padres'.
/ Más información: www.proyectopadres.org
|